No se puede vivir en dos mundos hay que escoger. La realidad se reventó y me arrojó fuera.
Me dijeron unos hombres detrás del empapelado de flores que Dios iba a venir a hablar conmigo y yo lo esperé. Cuando llegó el momento de la aparición una puerta se abrió y Dios se me mostró tal cual era, una araña. La araña tenia la mirada dura y fría. Grité cuando intentó penetrarme, no lo logró y se marcho sin decir palabra. La realidad se reventó y me arrojó fuera. No se puede vivir en dos mundos hay que escoger. Sólo la muerte me amará.
Me dijeron unos hombres detrás del empapelado de flores que Dios iba a venir a hablar conmigo y yo lo esperé. Cuando llegó el momento de la aparición una puerta se abrió y Dios se me mostró tal cual era, una araña. La araña tenia la mirada dura y fría. Grité cuando intentó penetrarme, no lo logró y se marcho sin decir palabra. La realidad se reventó y me arrojó fuera. No se puede vivir en dos mundos hay que escoger. Sólo la muerte me amará.
Basado en la película Detrás de un vidrio oscuro de Ingmar Bergman.
